Yoga coronavirus: sistema inmunitario y estrés

Yoga coronavirus: sistema inmunitario y estrés

Yoga coronavirus o yoga para una reclusión inesperada. Este podría ser hasta un nuevo estilo de yoga, pero no.

Independientemente de nuestro parecer respecto a los motivos que nos tienen en esta espectacular cuarentena, una realidad es que sigue siendo esencial mantener vigoroso nuestro sistema inmunitario, y el la práctica del yoga puede ser una gran aliada.

No hace falta hacer yoga o ser una gran practicante; tan sólo dedicarnos un momento de quietud y movimientos conscientes es suficiente para beneficiarnos sumamente.

Yoga y sistema inmunitario

Para fortalecer nuestro sistema inmunitario con el yoga, nos centramos en estimular el sistema linfático y la glándula timo; y, a la vez, en aliviar el estrés, y la ansiedad.

Todas las personas somos susceptibles de sufrir algún resfriado o proceso gripal ocasional, pero aquellas que practican yoga son menos propensas y, en caso de sufrirlo, se recuperan mucho más rápido. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque uno de sus beneficios más inmediatos y evidentes es la reducción de estrés.

El estrés (‘presión o tensión nerviosa’) debilita el sistema inmunitario y favorece la aparición de resfriados y gripes.

Toda la práctica del yoga –del yama y niyama al samadhi– inherentemente sirve para reducir el estrés y potenciar el sistema inmunitario; en particular varias posturas –o ásanas– ayudan a mantener el sistema inmunitario fuerte y saludable para prevenir resfriados o gripe y también ayuda en la recuperación.

  • las ásanas que abren el pecho (y sus contraposturas) estimulan el principal órgano del sistema inmunitario: la glándula timo, situada sobre el corazón y el bazo en la parte superior del abdomen. Para ello son apropiadas ásanas que contraigan y expandan la zona en que se encuentra. Por ejemplo, la cobra, el pez, el bote, el arco y el puente. Ya que el timo se encuentra en el cuarto chakra, podemos recitar su bija mantra asociado ‘yum’ al llevar a cabo esas poses para estimular aún más la glándula.
  • las ásanas invertidas contribuyen en particular a la eficacia del sistema linfático, esencial para neutralizar los antígenos del organismo. Por ejemplo, la vela, el arado y piernas levantadas contra la pared
  • las torsiones y ásanas para abrir caderas estimulan órganos secundarios del sistema inmunitario, como el bazo y los ganglios de las axilas y la ingle. Por ejemplo la torsión sentada (señor de los peces) o la torsión extendida.
  • las ásanas de equilibrio favorecen especialmente la desaparición del estrés

Por último señalar que para beneficiarnos de las ásanas, debemos mantener la postura un mínimo de tiempo, idealmente entre cinco y diez respiraciones. Esto se debe a que los efectos sobre órganos así como los flujos internos, no son inmediatos.

A continuación, señalamos algunas posturas de yoga para construir la inmunidad y curar la infección.

Sarvangasana (la vela)

Beneficios: Sarvangásana es conocida como la reina de todas las ásanas de yoga, ya que esta ásana de yoga interviene en todas las partes del cuerpo. Estira el cuello y aumenta la circulación de la sangre a la cabeza, los hombros y el cuello, y por lo tanto transporta más glóbulos blancos a la zona necesaria para aliviar la congestión. Estimula la tiroides y equilibra los sistemas endocrino y nervioso y aparatos digestivo y reproductor. Tranquiliza la mente y alivia el estrés emocional. Ayuda a prevenir catarros, resfriado y gripe.

Contraindicación: infección de sangre. Dolencias cervicales, desplazamiento de disco; problemas coronarios. Consultar durante la menstruación. Columna débil.

 

 

 

 

Matsyasana (postura del pez):

Beneficios: el pez sirve para abrir el pecho, los pulmones y la garganta e incrementar la circulación de la sangre mientras se alivia la congestión. Ayuda a estimular la glándula tiroides que regula el metabolismo. Aumenta la circulación de la sangre hacia el bazo y el timo, lo que ayuda a liberar glóbulos blancos hacia la infección.

Contraindicación: ciática, desplazamiento de disco o dolencias en el sacro. Problemas en el cuello.

 

 

 

 

 

Sirsasana (sobre la cabeza):

Beneficios: Muchas escuelas la consideran la más importante de todas las ásanas. Aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y glándula pituitaria, revitalizando todo el cuerpo y mente. Alivia alteraciones psicológicas.

 

Contraindicación: como otras poses, practicar con experiencia previa y asesoramiento. Cualquier lesión de cuello o espalda. Hipertensión, problemas de corazón, circulatorios, de riñón u oculares; cualquier forma de hemorragia en la cabeza.

 

 

 

 

Simhagarjanasana – leona rugiente

Excelente para aliviar enfermedades de la garganta, nariz, oído, ojos y boca. Elimina tensión del pecho y diafragma. Estimula las amígdalas y los ganglios linfáticos del cuello. Ayuda a reducir el estrés y la rabia. Útil para tartamudos o gente nerviosa e introvertida. Desarrolla una voz bonita y fuerte.

 

 

 

 

 

 

Bhujangasana (la cobra):

Beneficios: Puede recolocar discos desplazados, eliminar dolor de espalda y mantener la columna flexible y sana, lo que mejora la comunicación entre el cuerpo y el cerebro. Tonifica ovarios y útero, ayuda a aliviar problemas menstruales y ginecológicos. Estimula el apetito, alivia el estreñimiento y beneficia órganos abdominales, en especial el hígado y los riñones. Regula la tiroides y masajea las glándulas adrenales.

Contraindicación: Úlcera péptica, hernia, tuberculosis intestinal o hipertiroidismo. Espondilitis o problemas serios de columna.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vriksasana (el árbol):

Beneficios: Desarrolla el equilibrio nervioso. Fortalece músculos de la pierna, tobillo y pies. Ayuda a aliviar síntomas premenstruales, como los calambres.
Contraindicación: Artritis o vértigo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Parivritta parsvasana (torsión extendida):

Beneficios: Elimina toxinas e impurezas de la zona genital-urinaria. Da elasticidad a las caderas y la columna vertebral. Fortalece los hombros.
Contraindicación: Discopatías y hernias discales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nadi shodhana pranáyama:

Siéntate cómodamente y mantén la espalda recta. Apoya la mano izquierda y sube la derecha a la altura de la nariz. Ahora cierra la fosa nasal izquierda con el anular e inspira profundamente por la derecha. Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar y abre la derecha. Espira lentamente por la fosa nasal izquierda; ahora, manteniendo la fosa nasal derecha cerrada con el pulgar, inspira profundamente por la fosa nasal izquierda. Cierre la fosa nasal izquierda con el anular y levanta el pulgar de la fosa nasal derecha. Ahora espira por la fosa nasal derecha.

Esta es una ronda. Repite entre cinco y diez veces.

Al concluir la secuencia, apoya también la mano derecha y respira de forma natural, observando las sensaciones en el ámbito físico, mental y emocional.

Beneficios: esta práctica de pranáyama (respiración controlada) oxigena la sangre calma los nervios. La práctica regular alivia nuestro cuerpo del estrés, la ansiedad y también provee tratamiento para algunas condiciones de salud como el asma, la presión arterial alta o la depresión. Tranquiliza y da lucidez a la mente.

Contraindicación: hipertensión. Consultar con migrañas.

 

 

Serie de ocho posturas para abrir los pulmones y mantener calma y vigor

 

Resumen sobre los grupos de posturas:

Las invertidas: en general, estas posturas mejoran la salud, reducen ansiedad y estrés y aumentan la autoestima. La inversión purifica sangre y linfa acumulada en las extremidades inferiores. La sangre enriquecida tonifica todo el sistema endocrino. Esto tiene efecto positivo en los procesos metabólicos e incluso en la forma de pensar. Estimulan la circulación linfática, en particular ayudan a que se desplace a los órganos respiratorios –por donde suelen entrar los patógenos–. Al erguirnos, la gravedad arrastra la linfa a los ganglios linfáticos. Allí el tejido conectivo permite el contacto entre antígenos (virus, bacterias) y linfocitos, desarrollándose así la respuesta inmunitaria. Una vez filtrada la linfa, esta abandona los ganglios para propagar la respuesta inmunitaria por todo el organismo.

En el aspecto psíquico y emocional, estas ásanas también le dan la vuelta a todo, proporcionando nuevos puntos de vista a viejos patrones de comportamiento y de ser.

Contraindicaciones: personas con hipertensión y problemas de espalda, especialmente desplazamiento de disco. Tampoco personas con infecciones de la sangre (por ejemplo, producidas por E.Coli o una hepatitis C). Las mujeres deben considerar su práctica durante la menstruación.

No practicar inmediatamente después de ejercicio vigoroso. Esperar media hora a que el cuerpo tenga tiempo de eliminar los residuos del metabolismo muscular de la sangre.

Proteger las vértebras del cuello y la nuca disponiendo de una manta doblada o similar, pero no practicar sobre un acolchado tan mullido que no ofrezca un mínimo de solidez. En caso de caída, parar con los pies; con el cuerpo relajado, nunca tenso.

Posturas de equilibrio: destacan por equilibrar el sistema nervioso y eliminar el estrés y la ansiedad. Es importante estabilizar la mente mediante la concentración en un punto, lo que permite mantener posturas aparentemente difíciles durante largos periodos de tiempo.

Otras técnicas beneficiosas:

En este inusual contexto de yoga coronavirus, tenemos una gran oportunidad para recordar cómo cuidarnos y trasladar esta nueva práctica al día a día mucho más lúcido que está por venir.

Limpieza jala neti – limpieza con agua

Se trata básicamente de una irrigación nasal: llenamos una jarrita con agua tibia y sal diluida que ha de entrar por una fosa nasal y salir por la otra. ¿Por qué?

Los virus y bacterias suelen entrar por las fosas nasales al organismo. Allí permanecen unas 24 horas antes de adentrarse en el riego sanguíneo.

¿Cómo se hace?

Sobre el lavabo, inclina un poco la cabeza lateralmente e introduce el extremo del tubo en la fosa que está hacia arriba y deja que el agua fluya y salga por el otro. Vierte la mitad de la tetera neti.

El agua no debe llegar a la boca o la garganta, eso es señal de que debemos modificar la inclinación de la cabeza.

Repite por la fosa opuesta. Luego límpiate la nariz de forma normal, asegurándote de que queda seca.

 

Además, otras buenas actitudes para reducir el estrés y para fortalecer nuestra inmunidad incluyen:

– mentalidad positiva

– descanso y relajación

– alimentación adecuada y equilibrada

– buena comunicación con nuestros pares

– apoyo emocional

– contacto físico

– reír

– planificar las actividades

– planificar la economía

– reducir la exposición a la luz azul de las pantallas.

Referencias:

Asociación Americana de Psicología – https://www.apa.org/research/action/immune

Sociedad de Endocrinología – https://www.hormone.org/pacientes-y-cuidadores/el-estres-y-su-salud

Recuperarse de un resfriado – https://www.yogajournal.com/practice/feel-better

https://www.yogajournal.com/lifestyle/ayurveda-and-yoga-for-flu-and-coronavirus

Uso de la jala neti – https://www.ayurvedaqueretaro.com/blog/2014/8/18/5-razones-para-utilizar-una-jarra-de-jala-neti

serie – https://www.yogajournal.com/practice/poses-for-stress-relief-and-immunity#gid=ci025f034270002697&pid=prasarita-padottanasana

yoga para resfriados – https://www.yogabasics.com/learn/yoga-therapy-for-colds-and-flu/

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Un comentario

  1. Eleonora dice:

    Muy buena página!

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