El yoga y el Plan del Gobierno para la Protección contra las Pseudoterapias

El yoga y el Plan del Gobierno para la Protección contra las Pseudoterapias

 

El reciente Plan incluye al «yoga y a la meditación», así, por separado, dentro del listado provisional de pseudoterapias. Tras leer el texto (1), descubrimos un sesgo poco científico y una pobre voluntad de diálogo.

¿Acaso no es tendencioso emplear las palabras protección, contra y pseudo (2) en «un plan para valorar e informar “científicamente” acerca de las terapias naturales» y legislar en consecuencia? Parece que las conclusiones ya estuviesen sacadas.

El texto define pseudoterapia como ‘sustancia, producto, actividad o servicio con pretendida finalidad sanitaria que no tenga soporte en el conocimiento científico ni evidencia científica que avale su eficacia y su seguridad’.

Esta definición ya de por sí es ambigua, puesto que en todo el texto no se cuantifica cuál debe ser el grado de «evidencia científica», es decir, el grado de explicación y predicción, mediante leyes causales, tal y como lo hacen algunas ciencias naturales. Veremos más adelante como esto es abono para la controversia, pues no se cumple en las ciencias humanas ni en las sociales, incluyendo la economía.

El Plan se fundamenta en dos supuestos «problemas o riesgos asociados a las pseudoterapias»:

  • Evitar publicidad de productos [sanitarios] no avalados por la ciencia.
  • Las pseudoterapias afectan negativamente a la salud.

Esto último es alarmante pues, entre otras apreciaciones, apenas hay casos de fallecimientos relacionados con las pseudoterapias, mientras que la medicina alopática y las muertes iatrogénicas representan la tercera causa de fallecimientos (3). Proporción abismal si se compara con la proporción de personas que utilizan las terapias alternativas.

El Plan está compuesto por cuatro líneas de actuación con sus pasos correspondientes:

  • Analizar las «pseudoterapias» según la evidencia científica y difundir la evaluación entre los grupos de interés (sobre cómo se efectuará el análisis y cómo se difundirá, aún no se puede decir nada, pero es de esperar que pongan más empeño del que han puesto hasta ahora en contactar con los «grupos de interés».)
  • Evitar la publicidad engañosa.
  • Asegurar profesionales cualificados y eliminar las «pseudoterapias» del ámbito sanitario.

(Si esto así como prevenir el intrusismo y asegurar la seguridad jurídica de las y los profesionales).

Evidencia científica

Cabe preguntarse cómo van a tratarse las evidencias científicas respecto a las terapias naturales. Quien esto escribe apenas conoce más que el nombre de la mayoría de las terapias naturales que lista el Gobierno (unas 139), pero la acupuntura (4) y la homeopatía (5)(6), entre otras, cuentan con numerosas referencias de investigación científica. De hecho, la ministra debió retractarse respecto de la primera(7); tal vez porque su postura le supuso un rapapolvo desde Europa o porque algún asesor la informó de la abundante evidencia científica de algunas prácticas metidas en ese cajón de sastre de las pseudo. ¿Con respecto a cuántas otras terapias se habrán precipitado en su afán? Desde luego se han precipitado en calificar de pseudoterapias a lo que hasta hace poco tiempo se denominaba (en documentos oficiales) medicina natural, terapias alternativas, etc., sin mediar justificación acreditada.

El texto, por otro lado, sostiene en su redacción que estar a favor de una técnica alternativa es estar en contra de la ciencia. Esto nos parece una falacia malintencionada impropia de un texto de esta entidad. Esto se hace en el Plan pero también es frecuente verlo en la prensa e incluso en autores que hablan de [una población progresista] como «aquella que en un momento dado renuncia a la idea de que el universo es natural, material, cognoscible, y empieza a atacar a la ciencia, a creer en pseudociencias, misticismos, esoterismos y en pensamientos posmodernos» (8). Es el mismo discurso del determinismo y del dualismo cartesiano anterior a las nuevas perspectivas del siglo XX.

Esa posición no hace más que segregar los conocimientos y limitar su sinergia. Una actitud poco científica. La aproximación, por ejemplo, de la medicina tradicional china (MTC) y de la medicina convencional (MC) a un paciente concreto puede no ser la misma: para la MTC cada paciente es un paciente distinto mientras que la MC tratará igual a todo paciente con un mismo diagnóstico. A nuestro parecer, ambas posturas pueden tener sus virtudes y ser complementarias, no excluyentes.

¿Quién negaría el efecto terapéutico de una mano amiga en el hombro o de un tono de voz afectuoso? ¿Necesitamos demostración científica para fomentarlo en la formación de profesionales de la salud?

La evidencia científica como exclusivo baremo de utilidad es algo que en pleno siglo XXI debería sonar a corsé ideológico.

Una de las discusiones vigentes más importantes en la filosofía de la ciencia se refiere a la imposibilidad de que las ciencias sociales expliquen y predigan, mediante leyes causales, tal y como lo hacen algunas ciencias naturales, en especial la física. Sin embargo, lo aceptamos con la economía y el paradigma neoclásico dominante, innumerables veces cuestionado científicamente.

Hoy en día existe un debate abierto acerca de lo que es una ciencia.

La ciencia es una herramienta con un propósito y funciona bien en determinados ámbitos, pero que algo no pueda demostrarse (o no se haya intentado demostrar) científicamente, no es razón para negar su eficacia a priori.

Hay muchos ejemplos de esto: la teoría de supercuerdas o, hasta hace muy poco, la gravitación cuántica, y no por ello dejaban de estudiarse en los departamentos de física teórica. Por otro lado, la «ciencia» económica (el paradigma neoclásico) está más que cuestionado por la ciencia y no vemos que sea cuestionado con el mismo vigor su enseñanza como verdad absoluta en las facultades de Economía (lo que correspondería al ministro). Lo mismo puede decirse de tantos pesticidas y disruptores hormonales de probada peligrosidad para la vida, o al las decenas de miles de químicos (9) a los que no se aplica ni tan siquiera el principio de precaución.

Publicidad engañosa

Queremos entender que el Plan se dirige a preservar al paciente de cualquier promesa de sanación por parte de cualquier persona: ciertamente, no todo el mundo está cualificado para hacer un diagnóstico ni para proponer un plan de sanación.

¿Quién no está a favor de eliminar la publicidad engañosa? Sin embargo, ¡qué curioso el sesgo a la hora de señalar tal actividad!

El Plan habla de:

normativas para evitar la publicidad engañosa. Estos cambios reforzarán los mecanismos de control existentes para evitar la promoción comercial de prácticas que no estén amparadas por el conocimiento científico en ámbitos como internet, redes sociales, actos o jornadas.

¿Prácticas no amparadas por el conocimiento científico? Hoy en día no es extraño toparse con tales prácticas en cualquier centro de salud, pero no provenientes de la medicina natural, sino de la convencional [ver APÉNDICE].

También llama la atención por contraste a esa omnipresente publicidad engañosa en los productos de consumo habitual, como los denominados Bio, Eco, etc., o la reciente avalancha de publicidad de apuestas, tan en colisión con el artículo 43.3 (11) y tan denunciados por las asociaciones de consumidores.

Este año 2018, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) preguntaba por primera vez en su Encuesta de Percepción Social de la Ciencia sobre las terapias alternativas. Los resultados dicen que casi el 60% de los españoles confía mucho, bastante o algo en la acupuntura y que el 52,7% confía en los productos homeopáticos. Además, los ciudadanos con mayor nivel de estudios confían más que la media en estas prácticas. ¿Por qué el Gobierno permite alegremente que se nos incite a jugar a las apuestas, pedir créditos o beber alcohol pero se siente en la necesidad de tutelarnos a la hora de tomar «agua de sabores»?

El yoga y el Plan

El yoga es una filosofía no dualista, es decir, el mero hecho de intentar descomponerla según el paradigma dualista es un error. Esto también es aplicable a la práctica de ásanas, pranayama o meditación, que es a lo que segruramente se refiere el Plan. No obstante, los efectos beneficiosos de las prácticas asociadas al yoga cuentan con evidencia científica.

En un estudio del Gobierno de 2011 (10), se apunta en este sentido:

«todavía es muy escaso el número de estudios publicados de suficiente calidad que proporcionen alto grado de evidencia sobre su efectividad en situaciones clínicas concretas mediante la aplicación de métodos científicos […] esta ausencia de demostración de su eficacia no debe ser considerada siempre como sinónimo de ineficacia».

Por otro lado, el mismo estudio dice:

«…Señalar que entre las técnicas se encuentran el yoga, Pilates, etc., que parecen entrar más en el ámbito del bienestar, el confort físico y emocional que en los tradicionalmente reservados a la curación de enfermedades».

¿De verdad están desvinculando el bienestar, el confort físico y el emocional de la curación de enfermedades solo porque tamaña evidencia no está (supuestamente) demostrada científicamente?

Y la meditación, los estados alterados de conciencia, la psicología transpersonal; ¿qué tipo de verificación científica, sino indirecta, puede aplicarse a estados de conciencia para los que no existen palabras; que son solo explorables directamente por la o el meditador? Siquiera la concentración o dharana: ¿cómo puede ponerse en duda su utilidad terapeútica? Solo puede hacerse con un desconocimiento absoluto de la literatura al respecto.

Conclusiones

Es necesario regular la implantación de las terapias alternativas en el sistema de salud, prevenir el intrusismo y asegurar la seguridad jurídica de las y de los profesionales. Esto debe hacerse dialogando con los grupos interesados (personas usuarias incluidas). Un mayor diálogo limitará la influencia de los grupos de presión.

Si bien es normal (11)(12) que los Ministerios implicados busquen proteger la salud de las personas, es muy lamentable que la propuesta “estrella” sea cortar de raíz la convivencia de terapias milenarias de oriente con las prácticas de occidente.

El sesgo y predisposición de los planteamientos y de las denominaciones hace pensar que el Plan responde a presiones de grupos de presión (13). Parece que se crea la denominación «pseudoterapia» con la intención de meter en un mismo cajón todo lo que no está controlado por determinados intereses y así facilitar su exclusión.

Las terapias alternativas requieren ser investigadas en más profundidad, pero entendiendo su naturaleza integral diferenciadora y no dualista; en general, no pueden reducirse a los comportamientos químicos de la medicina alopática; no puede reducirse su apreciación a los experimentos de un laboratorio de química. Y esto no es una limitación, sino lo que las hace distintas y complementarias. Perfectas para llegar donde no llega la medicina convencional.

Esto, por supuesto, no debe entenderse como un vale todo; sino un vamos a considerar otra forma de sanación fuera del sólido pero limitado alcance de la medicina convencional.

 

ACTUALIZACIÓN (13/12/18)

La Comisión vuelve a rechazar el punto de vista del Gobierno español respecto de la homeopatía (14)

REFERENCIAS

(1)[http://www.ciencia.gob.es/stfls/MICINN/Ministerio/FICHEROS/20181108_Plan_Proteccion_frente_pseudoterapias_VF.pdf]

(2)[http://dle.rae.es/?id=XkBx392]

(3) [http://www.migueljara.com/2016/05/16/errores-medicos-y-danos-por-medicamentos-son-la-tercera-causa-de-muerte/]

(4) [https://medes.com/publication/121689]

(5)[https://www.redaccionmedica.com/secciones/farmacia/ibanez-cofm-no-hay-duda-la-homeopatia-tiene-evidencia-cientifica–8045]

(6)[https://www.elcomercio.es/gijon/cesar-cueto-homeopatia-20181024000958-ntvo.html]

(7)[https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20181119/sanidad-ministra-carcedo-matiza-acupuntura-plan-pseudoterapias-7156460]

(8) [Mauricio-José Schwarz La izquierda feng-shui, Ariel].

(9) [https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/24/posts/son-cien-millones-13300]

(10)[http://www.mscbs.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf]

(11) [http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=43&tipo=2]

(12)[http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=51&tipo=2]

(13)[https://www.correofarmaceutico.com/salud-publica/denuncian-que-el-plan-del-gobierno-contra-las-pseudociencias-responde-a-presiones-de-un-lobby-internacional.html]

(14) [https://www.publico.es/ciencias/homeopatia-bruselas-rechaza-modificar-legislacion-homeopatia-disociar-termino-medicamento-pide-espana.html]

[APÉNDICE]

La médica, Pilar de la Cueva, ha elaborado un listado de prácticas de la MC habituales en la sanidad española, y de dudosa calidad científica y que no entran en el «plan estrella» de los Ministerios responsables del Plan.

Otro listado de pseudoterapia o pseudociencias

Pseudoterapia es tratar el dolor de cabeza (o cefalea tensiónal) con Valium o medicación para las migrañas.

Bruxismo con Botox en los maseteros.

Las «ciáticas o pseudociáticas» con corticoides y relajantes musculares, cirugías.

Las cesáreas por partos provocados porque ya pasa de la semana cuarenta.

Para las dietas para «reducir el colesterol», biscotes, sacarina, retirar los huevos y leche desnatada; más estatinas.

Infección urinaria recurrente tras parto antibióticos recurrentes.

Aumentar la fuerza en miembros inferiores; hacer bicicleta.

A partir de los 50, aspirina diaria.

La «lumbalgia» con una faja.

La fascitis plantar con fasciotomia.

Para el dolor de espalda: «vaya a nadar».

Para un postinfartado: «camine un poco».

Para un dolor muscular: «repose».

Una contractura con ultrasonidos.

Pie diabético: curas con Linitul diarias.

Dolor crónico con Neurotin.

La incontinencia urinaria con una histerectomía.

Un juanete con una cirugía.

Una hernia de hiato con Omeprazol para toda la vida.

Dolor de regla con pastillas anticonceptivas.

Un esguince con escayola y reposo de un mes.

Comida a un enfermo oncológico: patatas fritas y san jacobos. Y de merienda un croissant y café con leche.

Niños desmotivados enganchados a la tele con psicofarmacos para TDH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad).

Un problema de manguitos con infiltraciones.

Tristeza y apatía con Transilium, Deprax.

Sensibilización central con Lyrica.

Catarro, gripe o virus con antibióticos.

Disbiosis intestinal que produce artritis reumatoide con inyecciones de Methotrexate (quimioterapia).

Mocos en el lactante con corticoides

Prescripción pediatrica de alimentación infantil con fórmulas de leche azucaradas, colacao, actimel.

Otras prácticas:

Deshumanizar al paciente.

Quitarle la dignidad al anciano.

Faltarle al respeto al niño.

Partos medicalizados.

Cobrar sobresueldos médicos de los laboratorios.

Incentivar a médicos para dar altas a pacientes enfermos.

Morirte mientras esperas cita para especialista.

Pediatra apestando a tabaco que te habla de hábitos de vida saludables.

Rehabilitación neurología «caminando por la pasarela».

Comida de hospital llena de azúcar y grasa trans.

Dar biberones al recién nacido sin consentimiento.

Maniobra de Kristeler arbitraria.

Prescripción de antibióticos y corticoides sistematizada.

Mandarte a trabajar con gripe.

Ni una sola evidencia científica avala esta práctica médica. Es más, pesan más las contraindicaciones que los beneficios y se aplica todos los días mil veces

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6 comentarios

  1. indio dice:

    Con posterioridad a nuestra publicación, el doctor Karmelo Bizkarra Maiztegi escribió este magnífico artículo refiriéndose también a la miopía de la oficialidad respecto de las terapias alternativas y a la virtual caza de brujas sobre las personas que la ejercen profesionalmente.

    Sin duda merece la pena su lectura.

    http://www.zuhaizpe.com/carta-abierta-hacia-un-futuro-de-la-medicina-integrativa-no-integrista-auto-gestion-de-la-salud-en-tiempos-revueltos/

  2. indio dice:

    Otro interesante artículo al respecto, esta vez de Joaquín G. Weil y con el sugerente título de:

    ¿Es pseudocientífico el pseudolistado sobre pseudociencias? El caso del yoga

    https://www.yogaenred.com/2018/12/13/%EF%BB%BFes-pseudocientifico-el-pseudolistado-sobre-pseudociencias-el-caso-del-yoga/?fbclid=IwAR0aqb2iiukNrDYtRTeEoltVbjI-91sv33Mc1Vi8us14sgWp4hULdhlFaGQ

  3. Estimados Srs.:

    Interesante escrito. Primero agradecerles la mención de nuestro artículo en Yoga en Red.

    Este es un tema que nos ocupa y sobre el que estamos trabajando.

    Desde el Instituto Andaluz del Yoga estamos redactando una solicitud al correspondiente ministerio para que retire al Yoga y la Meditación de cualquier listado de terapias o semejantes, con intenciones descalificadoras de estas sabidurías milenarias.

    El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad publica el primer documento de análisis de situación de las terapias naturales: http://www.mscbs.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf

    En su texto menciona usted: «El reciente Plan incluye al «yoga y a la meditación», así, por separado, dentro del listado provisional de pseudoterapias.»

    ¿Hay algún listado más diferente del de arriba, que usted conozca? Y por favor, si nos lo puede enlazar aquí o al mail que le facilitamos en el formulario.

    Gracias,

    Joaquín G Weil

    • indio dice:

      Estimado Joaquín:

      Disculpas por el retraso en la respuesta: recién hemos finalizado el proceso de producción de nuestras queridas cartas.

      En respuesta a su pregunta, no contamos con otro listado anterior al que señalamos en la referencia [10] del artículo, que es el mismo que usted apunta en su mensaje: el primer documento de análisis
      de situación de las terapias naturales publicado por el Ministerio de Sanidad, Política Social e
      Igualdad

      Nos hacemos eco de la alegación que ha presentado el Instituto Andaluz del Yoga a los ministerios para que el yoga (y dentro de este, la meditación) no sean incluidos en la lista de pseudoterapias:
      https://iayoga.org/blog/2018/12/29/alegacion-ante-los-ministerios-para-que-el-yoga-y-dentro-del-yoga-la-meditacion-no-sea-incluido-en-el-listado-de-pseudoterapias/

      y seguiremos con interés su evolución.

      Seguimos trabajando por la difusión de esta gran herencia que constituye el yoga.

      Un saludo afectuoso,

      Javier, equipo de Yoga a la carta

  4. Olga Jiménez dice:

    Pues creo que el propio gobierno tiene bastante lío al respecto. El yoga ya se ha incluido en la enseñanza oficial y está regulado por ley publicado en el BOE dentro de actividades físicas y deportivas. En Madrid madrid entró en vigor en 2017.

    http://www.madrid.org/wleg_pub/secure/normativas/contenidoNormativa.jsf?opcion=VerHtml&nmnorma=9581#no-back-button

    • indio dice:

      Hola, Olga:

      Muchas gracias por tu aportación.

      Efectivamente. La precipitación e inconsistencias del Plan son más que evidentes al leerlo, dado la pobreza de los argumentos. Si, además, contrastamos su contenido con otras muchas declaraciones al respecto, empezando por la publicación ministerial de 2011 en que parece que se arremangaban por primera vez para trabajar el tema de las terapias alternativas, el lio es patente.

      Pero cabe otra interpretación, sobre la que preparamos un artículo: ante el tremendo trabajo de estudio, valoración, etc., de las múltiples terapias, el Gobierno podría estar pasando la patata caliente de la regulación a las profesionales de cada campo. ¿Cómo? Metiéndolas a todas en el mismo saco y que cada palo aguante su vela, resumiendo mucho.

      Un saludo con sol,

      Javier, equipo YAC

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